Hoy Santander me demostró que sus procesos internos no van de acuerdo a la calidad en el servicio.
1.- Me ofrecen una tarjeta de crédito la cual acepto, pero a diferencia de otros bancos, hay que ir por ella a la sucursal. Esto es un mal proceso ya que cualquiera puede usurpar mi identidad y vivir feliz con mi tarjeta. Si al autorizar una tarjeta se corrobora un domicilio conocido mediante comprobante del mismo, hay menos riesgo usando paquetería certificada. Claro, Santander prefiere ahorrarse dinero a atender bien a sus clientes.
2.- Me comentan que me llegaría una carta aprobando la tarjeta pero a cambio me llega un estado de cuenta la cual consideré un error al no haber previa autorización.
3.- Ya tengo recargos por no pagar la comisión anual (de una tarjeta que no se me avisó que ya estaba aprobada)
4.- Voy a la sucursal con los estados de cuenta y me dicen que no me pueden dar la tarjeta, cuando ya de por sí es pésimo el tener que pasar por ella. No me la pueden dar porque no llevo comprobante de domicilio a pesar de tener ya los ESTADOS DE CUENTA QUE LLEGAN AL MISMO DOMICILIO.
lunes, 26 de noviembre de 2007
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